2ª vida para unas sandalias

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Hoy os traigo un mini DIY sobre como dar una segunda vida a unas sandalias viejas.

Como ya sabéis, tengo muchísimos zapatos lo que implica que muchos de ellos no los use y pasen de una temporada a otra en sus cajas sin ver la luz del sol.

En concreto, estas sandalias que he customizado las gasté mucho hace 4 veranos, más o menos, que es cuando me las compré, pero prácticamente nunca más. Creo que en gran parte porque me resultaban insulsas y sin ningún toque especial, algo que ha cambiado sustancialmente simplemente con algunas  cuentas y un buen pegamento, únicos materiales que necesitáis.

Una vez adquiridas las cuentas y piedrecitas que queréis usar (podéis encontrarlas en cualquier bazar, tienda de manualidades o reutilizar las partes de un collar roto) os aconsejo que, teniendo en cuenta que estamos en verano y el calor lo despega todo, uséis un buen pegamento (yo os recomiendo el Supertite que va de maravilla).

Luego sólo tenéis que planificar el diseño que queréis realizar apoyando las cuentas, sin pegarlas sobre el cuero. Posteriormente marcaremos la posición de las cuentas y procederemos a pegarlas en las marcas y orden planificado.

Y et voilà! en sólo 5 minutos ya tenemos unas sandalias “nuevas” para nuestro street style.

Wedding Planner

img_3272Organizar una boda, y más si se quiere hacer con todo lujo de detalles, es una tarea costosa que conlleva mucha preparación, mimo, ilusión y porque no decirlo, también muchos quebraderos de cabeza.

Así que cuando mi mejor amiga me pidió que le ayudara con los detalles de la suya, estuve más que encantada pues no hay nada que me guste más que montar fiestas monis.

Lo primero que decidimos fue la temática: el viaje. Pues, qué es el matrimonio sino el inicio de un viaje juntos. Por ello, desde las invitaciones, pasando por las etiquetas, minutas y sellos giraron en torno a esa bonita andadura que ahora inician juntos.

Lo siguiente fueron los colores: el gris y el azul, presentes en todo el material impreso, centros de mesa y decoración de los salones.

Y por último pensamos en los detalles. Isa, la novia, quería una boda divertida, fina y en la que todos los invitados e invitadas pudieran participar.

Os diré que esta es la parte más cara, en la que si lo compras hecho más dinero se te va, pero también la más divertida de preparar si tienes tiempo y un poquito de imaginación.

Cañones de pétalos de rosa, letras con sus nombres para decorar el salón y la zona de recepción, botecitos de arroz en vasijas de metal, una sobria y acogedora decoración de la iglesia, una bonita mesa dulce, un cuadro de huellas con sus correspondientes instrucciones, un álbum de firmas con mini polaroids de los invitados, chanclas para que las mujeres pudieran bailar hasta la madrugada (a mi me salvaron la vida) y un photocall molón.

Esto se haría interminable si os pusiese foto de todos los miles de detalles que tuvo esta boda, creados con muchísimo cariño y la máxima ilusión, tanto por parte de los novios como por la mía. Y sería un testamento si además os dijera de donde sacamos cada cosa y cómo lo montamos. De todos modos, si necesitáis info, os la daré por email sin problemas pero creo que es mejor, en general, mantener el misterio.

Sin embargo, si os contaré como hicimos el marco de polaroid para las fotos, ya que es de las cosas que más me chocó su precio de coste si lo compras hecho, unos 60 € los más baratos, frente a su coste real, unos 15€ y 20 minutos (tirando por lo alto) de trabajo.

Como elaborar el marco:

Materiales: Cartón pluma, cuter, lija, vinilo adhesivo, regla y lápiz.

1-Compra un cartón pluma de la medida deseada. El nuestro era el más grande de 1 m x 70 cm. Lo compramos en una tienda de manualidades aunque también los venden en papelerías técnicas bajo pedido y su coste fue de 7 €.

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2- Puedes pintar y recortarlas letras pero, si quieres un acabado profesional, te recomiendo que encargues un vinilo adhesivo en tu imprenta con el texto que deseas añadir. Es bastante fácil de pegar como luego verás y su coste relativamente bajo, unos 8€.

3- Es la hora de darle forma de polaroid al cartón pluma. Mide los borde a la anchura deseada, yo dejé 8 centímetros arriba e igual a cada lado. Luego coloqué (sin despegar) el vinilo, para calcular el espacio y marqué el borde de abajo.

4-Una vez marcado el cuadrado, es hora de recortarlo con el cúter. Este paso mejor si lo hacemos sobre una superficie que nos nos importe cortar ni arañar y con la ayuda de la regla para no torcernos.

Luego procederemos a lijar los borde para reducir las irregularidades.

5- Ahora, sólo tenemos que colocar el vinilo. Primero lo presentamos y despegamos con mucho cuidado y lentitud la lámina para ir fijando el adsehivo.

Para que no queden burbujas, pasamos la regla por encima varias veces, como hacíamos con el forro de los libros (la verdad es que este proceso es exactamente igual que colocar un forro adhesivo)

Y por último, quitamos el portaletras transparente para que sólo se quede el texto en nuestra “polaroid”.

Espero que os haya gustado esta manualidad, que no tiene porque ser usada para una boda, sino que sirve para cualquier fiesta que organicéis. Ahora, sólo falta disfrutarla como hicimos nosotros!!

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Portabrochas decorativo

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Sigue lloviendo y lo que apetece es estar en casa, así que ya que tenemos que pasar las tardes “a cubierto” nada mejor que aprovecharlas haciendo alguna manualidad útil y decorativa. Y si además es barata y sencilla, como este portabrochas de bambú, ya tenemos el pleno al quince en los DIY.

Para esta DIY sólo necesitamos:

  • 1 esterilla de preparar sushi (la podéis encontrar en cualquier bazar chino o tienda de cosas para el hogar)
  • 1 metro de cinta
  • 1 tijeras

Doblamos la cinta de 1 metro de largo por la mitad y cortamos, obteniendo así dos cintas de 50 cm de largo cada una.

Enhebramos la primera de nuestras cintas por el primer palo de bambú y la sacamos, de manera que el palo queda en medido la cinta, dejando un trozo de cinta fuera de nuestra esterilla suficiente para después cerrar nuestro portabrochas con un lazo. Para que no se resbale o estirando se salga la cinta, la aseguramos, dejando dos o tres palos de separación, y repetimos la operación.

Ahora tenemos que decidir donde comenzarán a ir nuestras brochas, yo os aconsejo que no sea muy cerca de borde de la esterilla. Una vez decidido sacamos por ahí la cinta, ponemos la primera de nuestras brochas y la rodeamos con la cinta, sacándola por el otro lado de manera que quede sujeta.

Ponemos otra brocha al lado, juntas pero sin que se monten y repetimos la operación y así sucesivamente, hasta colocar todas nuestras brochas. Ahora nuestro portaborchas tendrá este aspecto:

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y por detrás:

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Para que nuestras brochas queden seguras y tengan una mayor sujeción, repetimos la operación con la segunda cinta, siguiendo exactamente el mismo patrón con los palos y huecos del bambú que en la primera, de manera que queden simétricas. Y ya lo tenemos, ahora sólo queda cerrarlo y atarlo con las cintas en una doble lazada.

Hemos conseguido en apenas 5 minutos un portabrochas decorativo (yo el mío ya lo he puesto en el baño), útil para tenerlo siempre a mano y por tan sólo 1,5€. Mola o no mola ese DIY? A mí, al menos, me ha servido para una cosa… darme cuenta que necesito limpiar todas mis brochas con urgencia jajaja

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Pon un pompón en tu vida

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Las borlas son tendencia, eso es un hecho innegable, sólo hay que echar un vistazo a las colecciones de las reinas del low cost para darse cuenta. Están en collares, bolsos, camisetas, blusas,…

Y como yo sigo sin ganas de fotitos, los looks tendrán que esperar, así que mientras os pongo un DIY molón y suuuuuuper sencillo con las borlas como protagonistas: una pulserita y un pendiente (por supuesto podéis haceros dos, y tener el juego, pero me parece más chulo llevar sólo uno).

Materiales:

  • Alicate de corte, pegamento, tijeras, goma elástica, cuentas de colores, una anilla, un garfio de pendiente y dos pompones

Elaboración:

En primer lugar haremos el pendiente, o los dos (sólo tenéis que repetirlo dos veces, obviamente). Necesitamos una anilla, un garfio y una borla.

Cortamos la anilla con los alicates de cortar, introducimos la borla por en medio y luego el garfio a través de la anillita pequeña que tiene. Para unir nuestra anilla de nuevo sólo hará falta una gotita de pegamento y deslizar la borla hasta la abertura, de manera que se quedará pegada al pompón y tapada por este.

Ahora haremos nuestra pulserita de bolas y pompón. Yo he elegido unas cuentas (o bolas) muy pequeñitas porque me apetecía que el pompón fuera el protagonista. Sólo necesitáis goma elástica, cuentas y una borla.

Medimos nuestra muñeca, calculando el sobrante para después poder hacer el nudo cómodamente. Cortamos el trozo de elástico e introducimos la borla. Por la mitad de la parte superior la borla tiene un hueco, si no lo veis o lo han cerrado muy bien (eso depende de cada fabricante) ayudaros de una aguja para este paso. Enhebráis la aguja con la goma como si fuera un hilo normal y la pasáis al otro lado, et voilà ya tenéis el paso más difícil hecho.

Ahora sólo tenéis que rellenar de cuentas el elástico introduciéndolas poco a poco por un extremo y utilizando el pompón como tope. Podéis seguir un patrón en la bolas, por ejemplo dos azules, dos platas, dos azules, o cómo yo, ir alternando patrones.  Es el momento de ser creativos.

Cuando ya tengáis suficientes cuentas dentro como para cubrir vuestra muñeca, le hacéis varios nudos y cortáis el sobrante de goma. Como me apetecía un pompón gordo pero no tan largo, yo he cortado el mío para que quede más proporcionado.